Cada niño se desarrolla a su propio ritmo. Sin embargo, existen habilidades que suelen adquirirse en determinadas etapas del desarrollo.
Guía para padres
Etapas del desarrollo del lenguaje por edad
Conoce qué habilidades suelen adquirir los niños en cada etapa, cómo favorecer su desarrollo desde casa y cuándo es recomendable consultar con un profesional. Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo; la ausencia de una habilidad aislada no implica necesariamente una dificultad. Sin embargo, si observas dificultades en varias áreas, poca adquisición de nuevas habilidades o pérdida de habilidades previamente adquiridas, es importante buscar orientación profesional.
Lo que suele hacer
0 a 3 meses: reacciona a los sonidos, se calma o sonríe cuando le hablas y hace sonidos como “aaa” u “ooo”.
4 a 6 meses: se ríe, sigue objetos con la mirada y juega con sonidos que mezclan vocales y consonantes.
7 a 9 meses: voltea cuando lo llamas por su nombre, balbucea cadenas de sílabas como “bababa” y levanta los brazos para que lo cargues.
10 a 12 meses: señala, dice adiós con la mano, imita gestos y sonidos, y puede decir sus primeras palabras, como “mamá” o “papá”.
Cómo ayudarle en casa
Háblale mientras lo bañas, lo vistes o le das de comer: cuéntale lo que están haciendo.
Cuando haga sonidos, míralo y repíteselos; así aprende a tomar turnos para “conversar”.
Jueguen a esconderse, a aplaudir y a tirar besos.
Léele, cántale y cuéntale cuentos todos los días.
¿Cuándo consultar? Si no reacciona a los sonidos, no voltea cuando le hablas o casi no balbucea, conviene revisar su audición y su desarrollo.
Lo que suele hacer
Busca con la mirada cuando le preguntas dónde está algo.
Sigue instrucciones sencillas, como “tráeme la pelota”.
Señala para pedir o mostrarte cosas, y dice que sí o que no con la cabeza.
Entiende y usa palabras de personas, objetos y acciones de su día a día.
Mezcla balbuceo con palabras reales, como si estuviera “hablando”.
Cómo ayudarle en casa
Usa frases cortas que pueda repetir y amplía lo que dice: si dice “agua”, tú dices “¿quieres agua fría?”.
Pídele que señale partes del cuerpo, dibujos u objetos que nombras.
Lean libros con dibujos grandes y pocas palabras, y conversen sobre las imágenes.
Imiten juntos sonidos de la casa y de la calle: el reloj, el carro, las burbujas.
¿Cuándo consultar? Si todavía no dice ninguna palabra, no señala o no entiende instrucciones sencillas, vale la pena una evaluación.
Lo que suele hacer
Entiende y usa al menos 50 palabras (comidas, juguetes, animales, partes del cuerpo), aunque todavía no las pronuncie bien.
Empieza a juntar dos palabras, como “más agua”.
Sigue instrucciones de dos pasos, como “toma la pelota y ponla en la caja”.
Usa palabras como “yo”, “mío” y “tú”, y pide ayuda con palabras.
Cómo ayudarle en casa
Dale instrucciones de dos pasos mientras juegan.
Ponle nombre a los dibujos aunque todavía no responda; pronto los nombrará solo.
Describe lo que ven en paseos y diligencias.
Léele o cuéntale un cuento todos los días.
¿Cuándo consultar? Si usa muy pocas palabras o todavía no junta dos, conviene consultar.
Lo que suele hacer
Junta palabras en frases cortas.
Dice su nombre cuando se lo preguntan y te llama para que lo mires.
Usa plurales y empieza a hablar de lo que pasó y de lo que está pasando (“comí”, “está jugando”).
Pregunta “¿por qué?” y “¿cómo?”, y da razones.
Su habla es cada vez más clara, aunque a personas desconocidas todavía les puede costar entenderle.
Cómo ayudarle en casa
Habla claro y con frases cortas; repite lo que dice y agrégale detalles.
En vez de preguntas de sí o no, dale dos opciones: “¿quieres la camisa roja o la azul?”.
Enséñale palabras nuevas con libros y en el día a día: colores, formas y tamaños.
Canten canciones, rimas y juegos con los dedos.
¿Cuándo consultar? Si casi no forma frases o a los demás les cuesta entenderle, vale la pena una evaluación.
Lo que suele hacer
Compara cosas (“más grande”, “más chiquito”) y usa palabras como dentro, encima y debajo.
Vuelve a contar un cuento que leyó o vio.
Juega a que lee y a que escribe, y reconoce letreros y logos conocidos.
Hacia los 4 años habla con fluidez, sin repetir mucho sonidos o palabras.
La mayoría de las personas le entiende casi todo, aunque es normal que algunos sonidos difíciles, como la “rr” o grupos como “tr” o “bl”, todavía no le salgan bien.
Cómo ayudarle en casa
Lean cuentos sencillos y pídele que te los vuelva a contar o que los actúe.
Clasifiquen juntos dibujos u objetos (comida, animales) y pregúntale cuál no va.
Jueguen a la casita, al médico o a la tienda.
Miren fotos familiares y pídele que te cuente qué pasó.
¿Cuándo consultar? Si tartamudea con frecuencia, si a otras personas les cuesta entenderle o si no cuenta lo que vivió, conviene consultar.
Lo que suele hacer
Habla con oraciones más largas y completas.
Cuenta historias sencillas con personajes y un lugar.
Usa bien palabras de tiempo, como ayer y mañana, y de lugar, como detrás, al lado y entre.
Sigue reglas sencillas en juegos.
Reconoce y nombra varias letras y suele escribir su nombre.
Encuentra palabras que riman y pronuncia bien la mayoría de los sonidos.
Cómo ayudarle en casa
Jueguen “Veo, veo” y juegos de mesa.
Cuéntale cuentos, pregúntale qué pasará después y hazle preguntas de quién, qué, cuándo, dónde y por qué.
Explícale palabras nuevas con ejemplos del día a día.
Déjalo opinar y elegir: hacer la lista del súper o planificar un cumpleaños.
¿Cuándo consultar? Si le cuesta contar lo que le pasó, seguir reglas o hacerse entender, una evaluación antes de entrar a primaria ayuda mucho.
Lo que suele hacer
Kínder: sigue una o dos instrucciones seguidas, entiende cuentos leídos en voz alta, reconoce que las palabras se forman con sonidos, conoce algunas letras y escribe su nombre.
1.º grado: sigue instrucciones de dos o tres pasos, cuenta historias con sentido, une sonidos para leer palabras y escribe sus ideas con oraciones completas.
5.º grado: lee con fluidez y entiende lo que lee, resume las ideas principales, participa en las discusiones de clase y revisa lo que escribe.
Cómo ayudarle en casa
Lean juntos todos los días y conversen sobre lo que leyeron.
Pídele que te cuente su día en orden: primero, después y al final.
Jueguen con rimas, adivinanzas y trabalenguas.
Mantente en contacto con su maestra para saber cómo va en clase.
¿Cuándo consultar? Si le cuesta seguir instrucciones en clase, leer, escribir, pronunciar o contar lo que vivió, una evaluación ayuda a saber qué apoyo necesita.
Lo que suele hacer al comer
0 a 3 meses: busca el pecho o el biberón y abre la boca.
4 a 6 meses: lleva las manos al pecho o al biberón.
6 a 9 meses: se lleva comida a la boca con las manos.
9 a 12 meses: empieza a masticar.
12 a 18 meses: toma solo de un vaso con tapa, y de un vaso abierto aunque derrame un poco.
2 a 3 años: mastica todo tipo de alimentos, incluso los más duros, sin atragantarse.
Señales de alerta
Tose o se atraganta al tragar o justo después.
Le cuesta respirar mientras come.
Vomita más de lo que un bebé suele regurgitar.
Arquea la espalda o voltea la cara al comer, o llora en cada comida.
Se le sale la comida o el líquido de la boca.
Las comidas duran mucho más de 30 minutos, o baja de peso o no aumenta lo esperado.
¿Cuándo consultar? Si notas alguna de estas señales, coméntalo con su pediatra y pide una evaluación de deglución.
Basado en los hitos del desarrollo de ASHA (Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición) y de los CDC, adaptados para niños que hablan español. Esta información es orientativa y no reemplaza una evaluación profesional.